sábado, 27 de abril de 2013

El análisis DAFO

El Análisis DAFO es una metodología de estudio de la situación de una empresa o un proyecto, analizando sus características internas y su situación externa, teniendo en cuenta tanto los aspectos positivos como los negativos. Su nombre está compuesto por las siglas de los elementos a analizar: Debilidades (factor interno negativo), Amenazas (factor externo negativo), Fortalezas (Factor interno positivo) y Oportunidades (factor externo positivo).
Se trata de una herramienta para conocer la situación real en la que se encuentra la organización y planificar una estrategia de futuro a través de la comparación de esos factores y la obtención de conclusiones que permitan trazar una línea óptima a seguir. 




1. ANÁLISIS EXTERNO

a) Oportunidades: son aquellos factores, positivos, que se generan en el entorno y que, una vez identificados, pueden ser aprovechados.

Algunas de las preguntas que se pueden realizar y que contribuyen en el desarrollo son:

¿Qué circunstancias mejoran la situación de la empresa?
¿Qué tendencias del mercado pueden favorecernos?
¿Existe una coyuntura apropiada en la economía del país?
¿Qué cambios en los patrones sociales y de estilos de vida se están dando?

b) Amenazas: son situaciones negativas, externas al programa o proyecto, que pueden atentar contra éste, por lo que llegado al caso, puede ser necesario diseñar una estrategia adecuada para poder sortearlas.

Algunas de las preguntas que se pueden realizar y que contribuyen en el desarrollo son:

¿A qué obstáculos nos enfrentamos?
¿Qué está haciendo la competencia?
¿Puede alguna amenza impedir totalmente nuestra actividad?
¿Existen normas o leyes que dificulten nuestro proyecto?


2. ANÁLISIS INTERNO

Los elementos internos que se deben analizar durante el análisis DAFO corresponden a las fortalezas y debilidades que se tienen respecto a la disponibilidad de recursos de capital, personal, activos, calidad de producto, estructura interna y demercado, percepción de los consumidores, entre otros.
El análisis interno permite fijar las fortalezas y debilidades de la organización, realizando un esturio que permite conocer la cantidad y calidad de los recursos y procesos con que cuenta el ente.
Para realizar el análisis interno deben aplicarse diferentes técnicas que permitan identificar dentro de la organización qué atributos permiten generar una ventaja competitiva sobre el resto de los competidores.

a) Fortalezas: son todos aquellos elementos internos y positivos que diferencian al programa o proyecto de otros similares.


Algunas de las preguntas que se pueden realizar y que contribuyen en el desarrollo son:

¿Qué consistencia tiene la empresa? ¿con qué ventajas contamos?
¿Qué hace la empresa mejor que cualquier otra?
¿A qué recursos de bajo coste o de manera exclusiva se tiene acceso?
¿Qué percibe la gente del mercado como una fortaleza?

b) Debilidades: son todos aquellos elementos, recuros, habilidades y actitudes que la empresa ya tiene y que constituyen barreras para lograr la buena marcha de la organización. Se pueden señalar algunos aspectos a analizar como: cuestiones relacionadas con el servicio que se ofrece, aspectos financieros, comunicación interna, calidad del servicio o producto...
Las debilidades son problemas internos que, una vez identificados y desarrollando una adecuada estrategia, pueden y deben eliminarse.

Algunas de las preguntas que se pueden realizar y que contribuyen en el desarrollo son:

¿Qué se puede mejorar? ¿Qué se debería mejorar?
¿Qué factores reducen las ventas o el éxito del proyecto?
¿Qué carencias tenemos?



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